Un cuento

Hace tiempo que nuestro teatrillo de cartón reclamaba otra oportunidad, un cuento "a su medida".
Y buscándolo, hayamos esta bonita historia del escritor Fernando Alonso. Con rima y final feliz, como deben ser los buenos cuentos.

Teatro de sombras realizado por alumnos de 6 a 14 años
"El Árbol que no tenía hojas"
Había una vez un árbol tan diferente tan diferente que no tenía ni una hoja que ponerse en la frente. Todo el día lloraba y lloraba, y las lágrimas… por sus ramas derramaba.
¿Por qué seré tan raro?. ¡No me sale ni una hoja, ni de noche ni de día, ni tampoco al mediodía!
Un día que los niños lo vieron se quedaron con él y le dijeron:
¡Que árbol tan diferente, no tienes hojas ni siquiera en la frente. Cuando llegue el otoño no podrás tirar ni una sola hoja que pueda volar.
El pobre árbol volvió a llorar y sus ramas, que antes miraban al cielo, hacia el suelo las tuvo que bajar.
¿Por qué seré tan diferente, tan raro y tan sorprendente?. ¡Si solo una hoja tuviera la cuidaría en primavera, y cuando el viento de otoño llegara la dejaría caer para que volara...!
De repente se oyó un ruido atronador. ¡Era el viento ventoso que soplaba muy airoso!.
¡Eh, señor viento, sópleme un momento y deme alguna hojita que sea bien bonita.
Y el viento le contestó: Yo hojas no te puedo dar solo te puedo soplar.
Y el árbol triste quedó porque ni una hoja le salió. Después vino el solecito, que en otoño calienta un poquito.
¡Eh, señor sol! ¡Deme alguna hoja, que sea verdirroja!
Y el sol le contestó: Yo hojas no te puedo dar, solo te puedo calentar. 
Y el árbol triste quedó porque ni una hoja le salió. Más tarde vino la nube gris, con gotas de lluvia mil, y el arbolito le dijo así…
¡Eh, señora nube!  deme algunas hojitas, que sean como gotas redonditas.
Y la nube le contestó: Yo hojas no te puedo dar, solo te puedo mojar
Y el árbol triste se quedó porque ni una hoja le salió. Tan triste y triste quedó que siete lágrimas soltó. Al arco iris, al verlo triste y llorar, se le movió el corazón y le cantó esta canción
“Arbolito alégrate, que yo te ayudaré. mis colores te daré, y muy guapo te pondré” (melodía Campanitas del lugar)
Los niños del colegio, al oír la melodía, se pusieron a trabajar. Y cantando y recortando, con hojas de colores el árbol fueron llenando. De todos los colores había (verdes, rojas, amarillas…), de todos los colores que el arco iris lucía
Cuando llegó el viento y al árbol vio tan guapo no pudo soplarle ni siquiera un rato.
Arbolito, que guapo estás. No te soplaré, tus hojas no quiero quitar.
Cuando llegó el sol y vio al árbol tan adornado se quedó asombrado.
Arbolito, que guapo estás. No te calentaré, tus hojas no quiero quemar.
Cuando llegó la nube gris y vio al árbol tan feliz le dijo:
Arbolito, arbolito, que guapo estás. No te mojaré, tus hojas no quiero empapar.
Y aquí acaba la historia del árbol tristón que ni una hoja tenía, y que al cantarle su canción recuperó la alegría!. ¡Feliz navidad!

Blanca Navidad

I'm dreaming of a white Christmas,
Just like the ones I used to know,
Where the treetops glisten,

And children listen, 
To hear sleigh bells in the snow...
¡Feliz y Blanca Navidad! 

Niños. Muñecos de sal y fieltro sobre cartulina

Varios. Ramas de pino y pintura en spray sobre cartulina de color

Niños. Tempera y purpurina sobre papel. Diseño de animales extraído de la web de John Lewis