Mi primera punta seca

Están realizadas sobre un humilde acetato, un material blando y dúctil a la punta, ideal para empezar.
Y aunque su transparencia nos facilitó mucho el traspaso y calco del boceto, los niños no tardaron en ponerle  nuevo nombre a la vieja técnica: la del dibujo invisible (“pero, ¿va a salir?... ¡Que no se ve!...").
Hubo que esperar al momento mágico, el del paso de la plancha entintada por la prensa, para que  las imágenes se nos revelaran con todo su encanto: ¡Prodigioso!