Alebrijes

El diccionario los define como “artesanía propia de Oaxaca (Méjico). Son esculturas de animales imaginarios realizadas en cartón o madera y pintadas de colores vibrantes
A nosotros, más que esta escueta definición, nos gustó el cuento que narra su origen, ¡seguro que queréis escucharlo!:
“... Hace muchos años un niño llamado Pedro cayó gravemente enfermo y, al borde de la muerte, soñó que se hallaba solo en mitad de un oscuro bosque. De repente, cuando mas asustado estaba, vio como unas extrañas criaturas se acercaban a él para darle calor y llevarlo de regreso a la vida. ¡Eran animales extraordinarios: luminosos, alegres, llenos de colores...!. Y tenían formas fabulosas: Pedro pudo ver un burro con alas, un gallo con cuernos, un león con cabeza de perro…. Y todos gritaban alegres una misma palabra: ¡alebrije, alebrije, alebrije!. Y entonces despertó. Y a partir de ese día Pedro dedicó su vida a moldear las figuras de su sueño, para que todos pudieran conocer la maravilla que en su sueño él había vivido”.
En la imagen, los cuatro "fabulosos alebrijes" realizados por las niñas Rosalía, Alicia, Elena y Marina